Detrás del espejo: “verdad o fantasía”
Detrás del espejo: “verdad o fantasía”
¿Qué vez cuando te miras al espejo?
A veces nos sentimos feos, malos, viejos, tontos, inseguros, sin valor…
porque nos comparamos con otros y queremos aceptación. La necesidad de
aceptación siempre será el motivo del sentimiento de rechazo y el origen de
sentirnos mal. El espejo refleja solo el caparazón que tenemos, nada más, todo
ese interior que nos describe y nos define está dentro de la corteza. La
necesidad de aceptación provoca que hagamos muchas cosas inconscientes por
buscar la aprobación de un medio y cuando no lo logramos, nos sentimos mal por
el inevitable rechazo.
Al vivir esperando la aceptación de los demás, viviremos actuando en
función de otros para que nos acepten. Cada rechazo representa un fracaso y es
cuando pensamos “no me quiere”, “algo hice mal”, “está enojado o enojada conmigo”
… y todo se resume en: “no me aceptó”. Muchas veces, hasta buscamos “dónde está
el rechazo” y terminamos encontrando una razón para seguir sintiendo un vacío
interior. Buscar la aceptación en los demás es luchar contra una corriente
imaginaria que nunca podremos dominar. Es buscar afuera algo que nos hace falta
adentro. ¿Por qué buscar la aceptación en los demás? La necesidad de aceptación
se deja cuándo me acepto a mí mismo. Si me amo a mí mismo, ¿por qué buscar
afuera a quien me ame? Si me acepto, ¿por qué buscar afuera a quien me acepte?
Cuando logremos amarnos, aceptarnos, consentirnos tal como somos… ese día
dejaremos de buscar el amor afuera, porque ya lo tendremos adentro, y es en ese
momento que buscaremos a quién darle amor sin esperar que nos lo den a cambio
de un favor, es donde la sensación de rechazado desaparecerá y comenzará la
libertad de nuestro ser. Este proceso es un factor grande en la edición
personal (formulación de mapas) de la estima entera, del ser integral que somos
y de todo eso que nadie ve, pero puede sentir, se puede describir como acuerdo
entre nuestro ser y nuestro ser, no hay nadie más solo nosotros.
El acuerdo más importante de la vida es la aceptación, el aprecio, el
amor, que podemos tener por nosotros, el amarnos por completo, con nuestras
virtudes y defectos. La aceptación implica también el perdón. La carencia de la
aceptación del uno mismo conduce a muchos desafíos que afectan típicamente la
relación con nosotros y con otras personas. Si cambiamos que sea por nuestro
bienestar, los demás son solo parte de nuestra vida. Al amarnos y respetarnos
seremos más felices y tendremos menos frustraciones. Detrás del espejo solo hay
una pared sosteniéndolo.

Comentarios
Publicar un comentario