Cuando la piel reclama...
Cuando la piel reclama… Deseo fatal… Atracción física
Los seres humanos, indistintamente del sexo, nos
sentimos de diversas formas y con diversas personas; es de saber dónde podemos
ceder a esas sensaciones y deseos de caricias. En ocasiones nos pasa que,
indistintamente de nuestro estado civil, sentimental o si estamos bien o mal
con nuestra situación, podemos tener atracción por alguien distinto a nuestro
entorno. Esto no es que sea malo, pero sí debemos tener claro que cada acción
genera una reacción.
El sentir de la piel podemos también generarlo en la
pareja con la que estamos actualmente y si somos libre es otra cosa, solo se
debe ser fiel al individuo.
En algún momento seguro les ocurrió que conocieron a
alguien que físicamente les comunica sin tocarse, que el simple hecho de
imaginar lo que ocurrirá puede provocarte una tentación, pero resulta que no es
una simple tentación y menos si se convierte en un pecado culposo, cuando los
deseos que hacemos realidad se convierten en culpa es porque no estamos libres
y pensamos que hacemos algo malo. Por esto debes tener claro que sucumbir al
deseo no es malo, solo es de cuidado de hacerlo cuando realmente estás preparado.
En las relaciones afectivas debemos diferenciar lo que
son tentaciones por deseos o por falta de amor. Si notamos que las tentaciones
son cada vez mayores, es posible que estés en una relación como creativa o que
ya se acabó la pasión.
Debemos procurar mantener la pasión constantemente, bien
sea con alguien formal o sea con alguien ocasional. Es de tener claro que las
relaciones de deseo comprenden a dos personas, que ambas deben tener la
necesidad de complacerse a sí mismos como al otro para que hagan una buena
unidad.
El deseo no siempre es físico, sino también es
intelectual, ya que lo que puede atraer no necesariamente es la estructura
ósea.


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